Día Internacional de los Bosques: lo que toda empresa debería tener en cuenta
Hoy se celebra el Día Internacional de los Bosques, una fecha impulsada por Naciones Unidas para visibilizar el papel fundamental que los ecosistemas forestales tienen en el equilibrio del planeta. Pero más allá del simbolismo, este día es también una oportunidad para que las empresas revisen su relación con uno de los activos naturales más críticos de la economía global.
Según datos de la FAO, los bosques regulan el 80% del ciclo del agua dulce del planeta, albergan la mayor parte de la biodiversidad terrestre y absorben cerca de 296 gigatoneladas de CO₂. Sin embargo, cada año se pierden alrededor de 10 millones de hectáreas de superficie forestal, según Naciones Unidas, una tendencia directamente vinculada a la actividad agrícola, ganadera, constructiva y de producción de bienes de consumo.
El Reglamento Europeo de Deforestación (EUDR), en vigor desde 2023, establece que las empresas que operen en la Unión Europea deben garantizar que sus productos no proceden de tierras deforestadas. Esto aplica a sectores tan diversos como la alimentación, la moda, la construcción o el packaging. No se trata de una recomendación voluntaria: es cumplimiento normativo con consecuencias legales y reputacionales.
¿Qué pueden hacer las empresas?
La buena noticia es que existen pasos concretos y accionables. El primero es mapear la cadena de suministro e identificar qué materias primas tienen riesgo de deforestación asociado. El segundo es priorizar proveedores con certificaciones reconocidas como FSC (Forest Stewardship Council) o PEFC en todo lo relativo a madera y papel. El tercero es integrar indicadores de pérdida de biodiversidad y uso del suelo en los informes de sostenibilidad, especialmente para aquellas organizaciones sujetas al CSRD. Y el cuarto, igualmente importante, es comunicarlo con rigor: personas consumidoras e inversionistas distinguen cada vez mejor entre acción real y greenwashing.
Las empresas que integran la salud de los ecosistemas forestales en su estrategia no solo reducen su exposición a riesgos regulatorios y reputacionales. También se blindan frente a disrupciones en la cadena de suministro que ya son una realidad medible en múltiples sectores.
Los bosques son esenciales para la humanidad y la supervivencia del planeta, y son, a su vez, infraestructura natural sobre la que se sostiene buena parte de la economía global. Hoy es un buen día para recordarlo, y para actuar en consecuencia.