La inversión socialmente responsable y sostenible sigue su senda de crecimiento en España.

El volumen de inversiones en activos que integran los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG) en el proceso de estudio, análisis y selección de valores superó los 210.600 millones de euros en el ejercicio 2018, con un incremento del 13,5% respecto al año anterior y seis veces más que en 2009, según el estudio anual ‘La Inversión Sostenible y Responsable en España 2019’ de Spainsif -realizado en base a los criterios de Eurosif y de la Global Sustainable Investment Allianz (GSIA)-. Una evolución que se está acelerando: las previsiones de cara a 2021 contemplan situar la ISR entre 278.690 millones y 310.882 millones de euros -con un crecimiento de entre el 15% y el 21% cada año-.

“La inversión según criterios ASG sigue creciendo en España y a nivel global debido a que los mercados están apostando decididamente por la sostenibilidad, gracias al impulso que han supuesto los compromisos medioambientales y sociales derivados del Acuerdo de París y de la Agenda 2030 y al desarrollo del Plan de Acción de Finanzas Sostenibles”, subrayó Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, en el acto de presentación del informe.

Inversión socialmente responsable en España

A pesar de este impulso, el mercado de la ISR en España sigue sin alcanzar la representatividad en los volúmenes y madurez de otros países punteros de nuestro entorno.

Frente a ello, se observa una clara activación del interés por este tipo de inversión, tanto del lado de la oferta, como del lado de la demanda, que unido a la tendencia general de los mercados europeos y del futuro marco regulatorio común en materia de inversión sostenible, hace que su potencial de crecimiento en los próximos años sea percibido tanto por los operadores nacionales cómo los internacionales, quienes están siendo cada vez más activos para responder a esta demanda, que supone una oportunidad estratégica de negocio de carácter diferenciador.

Las estrategias ISR se aplican a un amplio abanico de productos financieros -como fondos de inversión o planes de pensiones, bonos verdes, sociales y sostenibles e inversión de impacto– aquella que busca obtener de forma simultánea rendimientos financieros competitivos y producir un impacto ambiental o social significativo-.

Inversión sostenible

Uno de los puntos a tener en cuenta es que la gran cantidad de conceptos que se manejan a la hora de gestionar los criterios ASG en el sector financiero crea incertidumbre entre los actores del mercado, que, en ocasiones, no saben si realmente sus activos se están utilizando para fomentar un desarrollo sostenible, justo socialmente y transparente. Además, la creciente relevancia de la ISR hace que sea cada vez más necesario monitorizar y valorar de forma periódica tanto el volumen del mercado como la calidad de las estrategias que se están llevando a cabo.

Por todo ello, la Comisión Europea en el año 2018 diseñó y puso en marcha un Plan de Acción en Finanzas Sostenibles con el objetivo de reorientar los flujos de capital hacia una economía sostenible, la gestión de riesgos ASG y fomentar la transparencia del sector financiero.

El desarrollo del Plan de Acción de las Finanzas Sostenibles y el proceso participativo que se está realizando a la hora de generar un consenso amplio entre todas las partes son claves para generar un clima de confianza, información de calidad y reducción de la incertidumbre y, por tanto, un mercado financiero sólido, alineado con la transición a una economía de bajo carbono y con los aspectos sociales y de buen gobierno.

Estudio ‘La Inversión Sostenible y Responsable en España 2019’, de Spainsif