La gestión responsable de las personas

La política de responsabilidad social de las compañías aumenta la motivación, la productividad y el sentimiento de pertenencia de sus equipos, refuerza la atracción y retención del talento, a la vez que mejora el clima laboral. Estas son las tres principales conclusiones del estudio ‘La influencia de la RSE en la gestión de personas: buenas prácticas’, elaborado por el Instituto de Innovación Social de Esade.

El informe tiene como objetivo estudiar y divulgar el impacto de las estrategias de responsabilidad social de las organizaciones en su gestión de personas, propósito para el que ha analizado las medidas de conciliación y flexibilidad en Calidad Pascual, la integración de personas con discapacidad en ISS Iberia, la experiencia de voluntariado corporativo de BASF y las políticas de empresa saludable de Henkel en España. Estos cuatro ejemplos ponen de manifiesto que la forma en que interaccionan ambas áreas de la organización, a través de programas de doble dimensión, y con un modelo organizativo adecuado, puede facilitar a sus responsables la toma de decisiones, la generación de iniciativas y la superación de obstáculos.

Además, el estudio descubre las ventajas que representan otras iniciativas, como el fomento de la diversidad, el cuidado de la salud emocional, la formación en competencias o la desvinculación responsable.

Para Ignasi Carreras, director de los programas de formación directiva para ONG del Instituto de Innovación Social de Esade y coautor del estudio, “las prácticas de responsabilidad social desempeñan un papel muy relevante y eficaz para lograr el tan deseado compromiso del empleado con la empresa por su capacidad de ofrecer un propósito, de atesorar la ética corporativa y de ofrecer un entorno laboral al cual merezca la pena pertenecer. En definitiva, la RSE garantiza una gestión responsable y efectiva de personas”.

Javier Urbiola, Presidente Ejecutivo de ISS Iberia, afirma que “en una compañía como ISS las personas son un activo fundamental. Promovemos un entorno de trabajo cooperativo, innovador y que facilite la inclusión de todo tipo de trabajadores. Las acciones de responsabilidad social y la creación de oportunidades para todos es parte esencial de la cultura y valores de la compañía y por eso apostamos por un empleo de calidad para las personas con discapacidad intelectual o de desarrollo. Actualmente un 5% de nuestra plantilla pertenece al colectivo de personas con discapacidad”.

Decálogo para la gestión responsable de personas

A modo de conclusión, se propone un decálogo con las principales líneas de actuación para que una empresa evolucione hacia el concepto de gestión responsable de personas que actúe con eficacia e impacto:

  1. Incorporar la gestión responsable de personas a la estrategia global de la empresa.
  2. Impulsar y consolidar un estilo de “liderazgo responsable”.
  3. Saber generar y mantener viva una cultura de la responsabilidad.
  4. Articular mecanismos efectivos de escucha e implicación de los grupos de interés.
  5. Saber crear valor añadido a lo largo de toda la cadena de gestión de la empresa.
  6. Facilitar la interacción entre la RSE y la gestión de personas, y el resto de áreas.
  7. Fijar objetivos y metas, a medio y a largo plazo, acompañados de un sistema de métricas.
  8. Aprovechar las ventajas de la interacción entre la RSE y la gestión de personas.
  9. Definir una agenda de gestión responsable de personas.
  10. Integrar de la RSE y la gestión de personas en una “gestión responsable de personas”.

Comunicado de Esade del informe ‘La influencia de la RSE en la gestión de personas: buenas prácticas’